Nuestra Historia

El 1 de enero de 1987 el Obispo de Cuenca aprobaba los Discípulos de los Corazones de Jesús y María. Esta fecha de nuestro nacimiento en la Iglesia fue precedida por otras fechas, en su mayoría marianas. La más importante, sin duda, fue el 8 de diciembre de 1984, cuando el grupo fundador, culminando el día de la Inmaculada un camino de discernimiento y oración decidieron dejar el Seminario donde se estaban formando para comenzar la vida religiosa. Comenzó así nuestro camino de compartir una misma vocación, misión, trabajo, espiritualidad y amistad con el Señor.

En 1987, segundo año de nuestra vida religiosa, recibimos la primera aprobación de la Iglesia y el don de la ordenación de nuestro primer sacerdote, el P. Luis de Prada. En 1988 tuvimos el primer noviciado en nuestra Casa Madre de Villaescusa de Haro (Cuenca). Durante esta primera etapa nuestra casa de formación estaba en Burgos. Nuestra vida estaba dedicada fundamentalmente al estudio y la oración, complementada con algunos descansos para subir a la montaña o practicar juntos algo de deporte.

En 1994 el Señor abrió para los discípulos dos nuevos caminos: José Noriega es enviado a Roma para hacer el doctorado en teología. Otros cuatro sacerdotes son enviados para fundar nuestra primera comunidad apostólica en Madrid, y desarrollar allí nuestras primeras misiones como sacerdotes: familias, jóvenes, dirección espiritual, predicación de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. Pronto otros discípulos fueron enviados a Roma y establecimos una comunidad junto a la tumba de los Apóstoles. Roma supuso un gran reto a la vez que una ocasión única. Ahí hemos podido conocer los grandes maestros de la teología que nos han enseñado a dar respuestas nuevas al hombre de hoy sólidamente enraizados en la fe de la Iglesia. Fruto de nuestra labor de estudio son múltiples publicaciones y las colecciones Didáskalos en España y Disciples’ Books en Estados Unidos.

En 1998 la casa de formación se trasladó de Burgos a Madrid para estudiar en la Facultad de Teología de San Dámaso. Un año después José Noriega empezó como profesor de moral en esta misma Facultad. Con el tiempo otros discípulos han entrado como profesores en esta facultad, mientras que José Noriega regresaba a Roma esta vez como profesor.

En 2002, quince años después de nuestra primera aprobación, el obispo de Cuenca, Mons. Ramón del Hoyo, nos aprobó como Instituto Religioso de Derecho Diocesano. Este don del Señor fue también el comienzo de nuevos proyectos.

En 2004 los Discípulos comenzaron su presencia en el Nuevo Mundo: José Granados comenzaba su labor docente como profesor en el Instituto Juan Pablo II en la Universidad Católica de Washington. Otros sacerdotes fueron con él para estudiar o trabajar en la pastoral diocesana en Arlington (Virginia). Dios bendijo estos primeros pasos con nuestras dos primeras vocaciones americanas. En 2007 Alvaro Montero junto con otros dos discípulos abrieron otra nueva comunidad en Denver (Colorado), donde Mons. Chaput nos recibió con generosidad encomendándonos la Parroquia de St. Mary en Littleton (Colorado). 

Los últimos años han visto el comienzo de dos instituciones nacidas de los Discípulos, como muestra de la madurez y solidez del fruto del camino realizado. En 2010 el Cardenal Arzobispo de Madrid aprobó Familias de Betania como asociación de fieles. Familias de Betania es un movimiento familiar que acoge nuestro trabajo con las familias, ya sea con los niños, los jóvenes o los matrimonios. 2011 ha sido el año del comienzo del colegio Stella Maris en el Ensanche de Vallecas, en Madrid.

En 2021, la sede principal del Instituto fue trasladada a la Archidiócesis de Madrid (España).

Esta es, en rápidos trazos, nuestra historia, historia que el Señor ha llevado adelante para ofrecer a la Iglesia el don de una nueva familia religiosa. Quiera el Señor seguir bendiciéndonos para que demos fruto abundante y duradero.

Durante el año 2012 los Discípulos de los Corazones de Jesús y María hemos celebrado el 25 aniversario de nuestra primera aprobación como familia religiosa. Durante estos años, otros acontecimientos han marcado nuestra historia. Sin embargo, para nosotros, 1987 será siempre el año de nuestro nacimiento como Discípulos de los Corazones de Jesús y María.

Recordando con gratitud todos estos años, comprendemos que el fruto más importante ha sido nuestra vida en comunión para la misión. Esta ha sido nuestro fundamental “don” y “misión”. Pero también el Señor nos ha  bendecido con magníficas amistades, vocaciones y oportunidades apostólicas.

Ahora, dando gracias a Dios por todos los dones recibidos, nuestro deseo es seguir dando un fruto abundante y duradero, ayudando a todas las personas que están en contacto con nosotros a crecer en su camino de santidad y vivir una vida más grande y lograda.

Os invitamos a leer las colaboraciones de algunos obispos en el libro que conmemora nuestro 25 aniversario, tomadas de nuestro libro “El misterio de una amistad: Discípulos en el Señor”

Algunos testimonios:

Mons. Fernando Sebastián Aguilar - Descargar PDFMons. José María Yanguas - Descargar PDFMons. Charles J. Chaput - Descargar PDFMons. Luis F. Ladaria - Descargar PDF